De emprendedores a grandes empresas, todos podemos cuidar el medio ambiente.

Últimamente las redes sociales se inundan de videos e imágenes de la cantidad de plástico en los mares, de las soluciones que dan las ciudades para evitar que éstas se calienten (pavimento blanco en California) y productos innovadores que evitan el incremento de desperdicios. Cada vez son más los emprendedores que toman ventaja de la tecnología y la creatividad para crear nuevos productos, servicios y soluciones que ayuden al medio ambiente. Estos emprendedores (además de ser considerados emprendedores sociales) motivan a otros emprendedores a buscar soluciones sustentables que contribuyan a un mundo mejor (si, así de bonito como suena).

Aunque estas ideas si nos motivan, existen algunos emprendedores que no tienen la capacidad (física o económica) para llevar a cabo este tipo de proyectos, o simplemente su core business no es crear una solución social o medioambiental; sin embargo, eso no quiere decir que cada emprendedor o dueño de negocio no pueda crear soluciones que aporten a un mundo mejor (si, sigue siento igual de bonito como suena). Por esto, decidimos hacer una lista de 7 cosas sencillas que podemos hacer desde nuestra oficina, casa o coworking para inspirar y motivar a otros a sumarse a estas buenas prácticas.

1.- Reduce tu consumo de papel. Sabemos que este es uno de los principales consejos cuando se habla de reducir nuestro consumo y ayudar al medio ambiente; también sabemos que gracias a la tecnología muchos emprendedores, dueños de negocios y empleados (sobre todo los millennials) usan medios electrónicos para trabajar dejando atrás los clásicos papel y pluma. Aún así, y aunque no lo crean, existen personas que siguen imprimiendo todo … y cuando decimos todo nos referimos a todo: desde mails y presentaciones, a minutas y facturas. Existen muchos aspectos del negocio que requieren de evidencia física como los departamentos de legal y finanzas, por lo que una alternativa sustentable para estos casos es utilizar hojas recicladas. Como dicen las firmas de los correos “No imprimas el correo (o cualquier otro documento) a menos que sea realmente necesario”

2.- El café en taza sabe mejor que el café en vaso de papel. Muchas empresas, sin importar su tamaño, le ofrecen una barra de snacks y café a sus empleados. Lo que muchos no hacen es poner tazas, vasos y platos reutilizables por muchas razones, siendo la principal el que se tienen que limpiar, además de que es mucho más fácil tirarlo después de usarlo y nos olvidamos del problema. Piensa un poco a largo plazo, si pones productos reutilizables vas a tener un ahorro considerable al dejar de comprar cajas de platos y bolsas de vasos cada dos por tres. ¡Invertir un poco te conviene! Y ya que estamos en esto, y por que tiene que ver con el tema, no compres productos en sobres independientes y compra a granel; además del azúcar (y sus sustitutos) hay muchas botanas que se pueden comprar de esta manera y guardar en recipientes de vidrio para su conservación.

3.- Cuida la energía. Otro consejo que circula mucho, pero que no es realmente aplicado. Es cierto que los aparatos electrónicos que no están en uso pero están conectados a la corriente siguen utilizando energía, por lo que para realmente ahorrar se deben de desconectar de la corriente eléctrica. En una oficina es difícil desconectar todo por los servidores, cámaras de seguridad y lo más importante ¡el internet!. Pero ya en serio, existen muchas otros electrónicos que si se pueden desconectar como la cafetera (del punto anterior), la bocina para la música, el cargador de la laptop y el celular, entre otros, además de que apagar la luz cuando no se utiliza y moderar la temperatura de la oficina para no tener que utilizar aire acondicionado o calefacción. Si tienes la posibilidad de elegir una nueva oficina, elige una que tenga iluminación natural y ventanas para que el aire circule y reduzcas de manera natural tu uso de energía.

4.- Elimina los correos que no necesites. Este punto esta relacionado con el anterior, pero a una escala mucho más grande. Una gran parte de nuestro día es enviar y recibir correos. Muchos son correos importantes, pero muchos otros son promociones, spam y correos para recuperar alguna de nuestras miles de contraseñas. Muchos correos los eliminamos, pero muchos otros “los guardamos por si luego son necesarios” y nunca los volvemos a abrir. Ahora bien, ¿cómo es que almacenar correos no es sustentable? Toma el número de correos que recibes en un día normal y multiplícalo por 30, luego por el número de personas que trabajan contigo y tendrás el número total de correos que se reciben al mes en tu empresa. Todos estos correos se almacenan en un servidor (propio o ajeno) que se alimenta de energía para poder funcionar y entre más información tienen estos servidores más energía consumen … por lo tanto, ¡eliminar correos ayuda al medio ambiente! Utiliza un poco de tiempo durante tu día para limpiar tu bandeja de entrada, correos enviado y eliminados y quedate realmente con los correos que son necesarios. Tu bandeja se verá más limpia y ¡tu huella de carbono también!

5.- Trabajar desde casa no sólo ayuda a los empleados, pero también al medio ambiente. Las prácticas de home office ya son una constante en muchas empresas, dejando atrás los tiempos en los que se pensaba que era imposible que un empleado pudiera trabajar fuera de la oficina y ser productivo. En una ciudad como la CDMX los traslados pueden tomar hasta dos horas (si te va bien y no hay alguna manifestación) lo que hace que cuando llegas a la oficina, tu espacio de trabajo o con un cliente ya estas de mal humor y un poco fastidiado. Las opciones son varias: promueve que los empleados que viven cerca compartan coche, que utilicen transporte público o se trasladen en bicicleta (obviamente tomando precauciones), organízate con tus empleados para que por lo menos un día a la semana puedan trabajar desde casa y aprovecha la tecnología para hacer las reuniones de manera virtual (esto también aplica con tus clientes). Aunque en un principio puede costar trabajo adaptarse a esta nueva forma de trabajo, con la práctica verás que todos son más productivos y más felices.

6.- Crea un programa de reciclaje. Sabemos que hay muchas cosas que no se pueden cambiar y pasar de un día para otro a ser cero desperdicios es difícil. Mientras te acostumbras a realizar estos cambios, crea un programa de separación y reciclaje de residuos. Compra contenedores para separa la basura en orgánica, papel y cartón, envases ligeros y otros; y ya que estas en esas haz un pequeño folleto explicando la manera correcta de separar la basura para que los empleados se motiven y lo pueden replicar en casa. Deja atrás esa idea de que el camión de la basura lo revuelve todo (por que como en muchas situaciones, no todos lo hacen) y piensa mejor en el bien que le estas haciendo al medio ambiente y la ayuda que le puedes dar a estos trabajadores para mejorar sus condiciones de trabajo.

7.- ¡Decora tu espacio con plantas! Si pusieron atención en las clases de biología, las plantas ayudan a limpiar el aire y aunque se necesitan millones para limpiar el aire del planeta, podemos empezar por el aire de nuestro espacio de trabajo. No necesitas parecer que trabajas en un invernadero, con algunas plantas pequeñas puedes hacer una mejora, al mismo tiempo que son una excelente decoración.

Estas simples acciones son el principio de un gran cambio. No importa si en tu empresa eres sólo tu, 10 o 100 empleados, éstas se pueden replicar muy fácilmente en la casa, el taller y la oficina. No esperes otro año para que sea el Día Mundial del Medio Ambiente para hacer un cambio y aporta tu granito de arena para hacer un mundo mejor.

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Todos podemos ser emprendedores sociales (¡y mejores ciudadanos!)

Después de una jornada electoral en el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz, con buenas intenciones pero resultados predecibles, y habiendo pasado el día mundial del medio ambiente, nos pusimos a pensar en que es lo que podemos hacer como mexicanos, y como personas, para hacer del lugar en el que vivimos un lugar mejor. Al decir un lugar mejor nos imaginamos muchas cosas, y pensamos en todos los problemas sociales económicos y medio ambientales que nos rodean, abrumándonos de sobremanera al punto en que es mejor dejarlo descansar un rato y en otro momento regresamos a pensar en esto.

Este post no es una cátedra de lo que está bien y lo que está mal, de que problema es más importante y por qué; la intención es que empecemos a reflexionar como personas, empleados, emprendedores, dueños de negocio o amas de casa y pensemos en las acciones que hacemos todos los días para buscar ese lugar ideal en el que todos queremos vivir. Es una invitación a que dejemos de decir que somos más los buenos y lo empecemos a demostrar, no sólo en México, pero en el mundo.

Seguramente has escuchado hablar del término Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y seguramente lo has escuchado por que está asociado con una empresa grande que apoya alguna fundación, tienen una cadena de valor sustentable (es decir, que compran por el precio correcto a proveedores, lo hacen a comunidades pequeñas, etc.) o que sus productos ayudan o benefician al medio ambiente. Seguramente también has escuchado hablar sobre los emprendedores sociales, que son aquellos que desarrollan proyectos con el objetivo de crear un cambio social a través de la venta de sus productos o servicios; y seguramente crees que tú y tú pequeño negocio no pueden hacer nada de esto. Desde nuestra muy humilde opinión (que esperamos que compartas con nosotros) no necesitas ser una empresa grande como Coca – Cola para poder inventar una botella de plástico que contamine menos que las demás botellas de plástico, tampoco necesitas inventar el hilo negro para ayudar al medio ambiente o ser Leonardo Dicaprio para que nuestro honorable presidente escuche tu petición; lo que necesitas es implementar ciertas acciones que por más pequeñas que sean, si cada uno de nosotros las hace de manera continua, todos haremos una gran diferencia.

Como sabemos que los emprendedores tenemos muy poco tiempo para lo que sea, ¡hasta para comer tenemos poco tiempo!, y que se nos complica encontrar un espacio para pensar en otra cosa que no sea nuestro negocio y como mantenernos con vida, les queremos compartir algunas prácticas y acciones que se pueden incorporar al día a día de sus empresas (y su vida personal) y empezar a marcar el cambio que queremos.

  1. ¿Imprimir es fundamental? Esta primera acción es muy básica; viene en la firma de correo de casi todas las grandes empresas, las cuales te invitan a pensar si es necesario que imprimas ese correo. Este pensamiento lo debemos de tener presente, no solo para los correos, pero para cotizaciones, reportes, contratos o cualquier otro documento que trabajemos de manera interna o con nuestros clientes. Para no pecar de poco profesional o mal hecho, puedes preguntarle directamente a tu cliente si es necesario imprimir el documento o si se lo puedes enviar de manera electrónica. En nuestra experiencia, muchos optan por el envío electrónico, pero si tienes un cliente chapado a la antigua y le gustan los documentos impresos, procura poder utilizar hojas recicladas o reciclar las hojas después de ser usadas.
  2. ¿Es necesario usar vasos de papel o unicel? Bienvenidos al siglo XXI y a una oficina que no es un consultorio dental. Si tienes empleados o clientes que vistan tu oficina, les puedes ofrecer un vaso con agua o un café en un vaso o taza que después se puede volver a usar (¡obviamente hay que lavarlos bien!). Ahora, si tu eres el empleado en dicha oficina, puedes tener tu propio termo o taza por aquello de que te dan asquito las babas de los demás; aquí lo importante es eliminar la mayor cantidad de desperdicios; pero si sí trabajas en un consultorio dental, te recomendamos comprar vasos compostables, reciclables, hechos de materiales reciclados … ¡o las tres opciones!
  3. ¿Qué tan lejos está realmente tu casa de tu oficina? En este caso hay muchas soluciones a la problemática de usar tu coche para ir a la oficina. Si vives cerca , puedes utilizar algún medio de transporte público (solo calcula tu tiempo de acuerdo a las mil paradas que hace en el trayecto), caminar o utilizar la bicicleta. No haremos hincapié ni en el servicio de transporte público ni en la bicicleta por que sabemos que hay un trasfondo mucho más grande a este problema, como la falta de eficiencia en el transporte o la falta de educación de los automovilistas hacia los ciclistas, pero si eres valiente te las recomendamos. También puedes encontrar a un compañero de oficina o un amigo que trabaje por la misma zona que tú para que se puedan ir en un solo coche; y por último, puedes usar Uber. En cualquier de las soluciones que tomes, después de un tiempo podrás empezar a ver una ventaja económica y te sentirás bien por ayudar al medio ambiente.
  4. ¿De verdad necesitas una nueva computadora/escritorio/celular? Los mexicanos tendemos a ser consumistas, por lo que si algo está roto o no funciona nuestro primer instinto es comprar uno nuevo. No queremos decir que si se rompe tu lápiz a la mitad, lo pegues hasta que termine su vida útil, pero si podemos pensar dos veces antes de comprar una nueva computadora o escritorio si ya no funciona como queremos. Antes de descartar el artículo, investiguemos si se puede reparar o dar una manita de gato para que quede de nuevo a nuestro gusto. Si es absolutamente necesario y ya exploraste todas las posibilidades de arreglo y aún así quiere adquirir un nuevo artículo, dona el que ya no quieres. Puede ser que para ti ya no sirva, pero habrá alguna escuela, oficina o pequeño negocio que lo pueda seguir utilizando. No se, piénsalo.
  5. ¿Qué ganas tocando el claxon o mentando madres? Todos tenemos un lado bueno y un lado malo, todos podemos estar de buenas o de malas, pero sin importar la situación por la que estemos pasando, el de a lado no tiene la culpa. Sí, es frustrante que haya tanto tráfico (sobre todo en la CDMX) y que el camionero te aviente la lámina; pero no hay nada que puedas hacer para mejorar su comportamiento, pero si el tuyo. Tengamos un poco de empatía y pensemos que igual y el camionero también está teniendo un mal día y no tiene quien lo comprenda excepto tú, el que está en el coche de alado que ya va a su casa mientras el necesita seguir trabajando sentado en un camión en el tráfico … ok puede que nos hayamos extralimitado con esa explicación, pero entienden el punto ¿no? Además de pensar en nosotros y lo que necesitamos para estar bien, pensemos también en los otros, sean personas conocidas o no, para no exaltarnos y poder ser amables los unos con los otros. Podemos poner nuestro límites sin ser groseros y pidiéndolo de una manera amable y siempre, siempre, siempre teniendo en mente que una sonrisa te va a abrir más rápido las puertas que esperar a que se abran por si solas.

Estas son sólo algunas de las cosas que podemos ir incorporando a nuestro día a día. ¿Es fácil? No, no es fácil, pero tampoco es imposible. Si hacemos el esfuerzo y cada día intentamos un poco más, llegará el momento en que lo haremos mejor y sin pensarlo.

Nuestro desmadre siempre va a ser importante, sin embargo ¿qué tanto estamos dispuestos a sacrificar nuestro bienestar inmediato, por un bienestar común y a largo plazo?