El desmadre

El liderazgo desde mi punto de vista

Mucho se habla del liderazgo en las empresas, de que características debe de tener un buen líder y que tienes que hacer para serlo. Al igual que muchas creencias, considero que la imagen de un líder se ha llegado a idealizar tanto como en su momento Disney idealizó a las princesas y príncipes. Los medios de comunicación ponen en la mira a empresarios y dueños de negocio que llevan años de experiencia trabajando con equipos multidisciplinarios y te dan una lista de las 10 cosas que ellos hacen para ser excelentes líderes. Sí, esta bien, ¿pero siempre han sido así? ¿nunca perdieron los estribos? ¿nacieron siendo líderes o aprendieron tanto que llegaron a saber como ser buenos líderes? y ¿leyendo este artículo voy a ser igual de buen líder que ellos?

Cualquier que haya tenido un trabajo, ha tenido un jefe. Los que tenemos ya algunos años (no muchos) trabajando, hemos tenido buenos jefes, malos jefes y jefes que quisiéramos ver desaparecer. A mi me ha tocado trabajar con todo un poco; tuve un jefe que no delegaba, mientras yo me picaba los ojos sin hacer nada, también tuve otro que si te hacia una pregunta y no era la respuesta que esperaba (pero si la correcta) aparecía su versión Hulk y no había nada más que decir y, aunque mucha gente no me lo cree, trabaje con una Miranda Priestly que literal un día me hizo acompañarla al baño para que me siguiera contando todo lo que teníamos que hacer mientras ella hacia otras cosas (y no estaba precisamente retocándose el maquillaje, if you know what I mean). También he tenido clientes que son malos líderes, los que creen que son buenos líderes pero no lo son y los que en verdad son tan buenas personas que transmiten liderazgo a su equipo.

Además de haber tenido la experiencia como empleados, muchos hemos tenido la experiencia de trabajar con un equipo bajo nuestro comando al cual le debemos demostrar nuestro liderazgo, y no me dejarán mentir que hay veces en que ser un líder cuesta mucho más trabajo, especialmente cuando tu “subordinado” no da una.

¿Qué es ser un buen líder?

Hemos leído y escuchado más de una vez que un buen líder es aquel que va de la mano con su equipo para hacerlo crecer, que los ayuda e impulsa al cumplimiento de objetivos y lo más importante, que es una figura de la cual todos pueden aprender y ve por el bien de la compañía. Un buen líder es una persona que es bien intencionada, que sabe escuchar, que comparte sus conocimientos y que ve por un bien colectivo y no únicamente un bien personal. Pero este líder también es una persona; tiene días buenos y días malos, se desespera, pierde un poco la paciencia y ganas no le faltan de pendejearse a uno que otro (perdón, pero no encontré una mejor expresión). Es por esto mismo que creo que hay líderes que algunos empleados consideran buenos, mientras que otros no los pueden ver ni en pintura.

Si lo que tu quieres es ir a trabajar contento como dueño de negocio, empleado o el que limpia, y quieres tener una buena convivencia con las personas con las que trabajas, te comparto algunos consejos que te harán ser un mejor dueño de negocio, empleado o limpiador, sin importar si eres jefe o no y sin importar si te consideras un líder o no.

1.- Siempre hay algo que aprender: Hace algunos ayeres, cuando perdía los estribos, mi jefa siempre me decía “Lo que te choca, te checa” y aunque en el momento me encabronaba un poco más, cuando me calmaba lo entendía (y ahora lo entiendo mucho más). Cuando tienes un jefe que grita, que no te hace caso, que menosprecia tu trabajo y todos los días te preguntas que has hecho para merecer esto, mejor pregúntate que tienes que aprender de esa persona. Toma la iniciativa y trata de ir un paso delante de la situación, se proactiva, da respuestas a preguntas que no se han hecho y checa que es lo que te choca, por que seguramente tu haces lo mismo con alguien de tu equipo o con alguien en tu vida personal.

2.- Hay malos jefes, pero también hay malos empleados. La culpa siempre la tiene el jefe, es la versión godín de “Yo no choque, me chocaron” y esto tiene una explicación muy sencilla: es más fácil echarle la culpa a alguien más que aprender de nuestros errores. Pero la verdad es que hay empleados malos, malísimo y pésimos. Hay quienes hacen lo mínimo necesario, no ponen ningún esfuerzo en hacer las cosas mejor y cuando tu pierdes la paciencia como jefe la culpa es tuya e inmediatamente eres un mal jefe y por ende un mal líder. Este es otro momento de aprendizaje y de hacer una reflexión de lo que tu puedes hacer mejor y compartirlo con ese empleado para que cambie su actitud o descubras si hay algo en lo que puede ser más productivo y esa falta de ganas sólo se debe a que esta extremadamente aburrido.

3.- Escucha y comparte. Simplemente por ser personas con distintas personalidades, tenemos diferentes opiniones y maneras de ver las cosas. No siempre vamos a estar de acuerdo en todo y con todos, pero podemos escuchar y estar abiertos a nuevas posibilidades. Tu experiencia profesional y conocimientos cuentan mucho, pero a veces, y muy seguido, una perspectiva externa, fresca y nueva puede ser justo lo que necesitas para encontrar la solución a un problema y dejar de ahogarte en tu propio desmadre. Motiva las sesiones de brainstorming en con tu equipo, incentiva a que opinen y que todos trabajen en conjunto. Ojo, es importante que participes, acuérdate del punto #1.

4.- Se humilde. Me da mucha risa cuando las personas que se creen humildes presumen que son humildes (por si no se habían dado cuenta, eso es la anti-tesis de la humildad). Cuando eres emprendedor, dueño de un negocio o el jefe de un equipo, siempre da miedo admitir que no tenías la razón y aceptar un fracaso duele más que pegarte en el dedo chiquito del pie con la esquina de la mesa. En el momento en el que nos equivocamos, reaccionamos de mala manera o explotamos, no hay poder humano que nos haga aceptar que hemos actuado mal (y según yo es simplemente por naturaleza y por el momentum que llevan las cosas) pero bien dice el dicho es de sabios cambiar de opinión. Si tuviste un lapsus en tu momento de liderazgo y actuaste de una manera que tu mismo no consideras correcta o en verdad crees que te pasaste, esta bien que pidas disculpas, te retractes o hagas las cosas de manera diferente. Las personas a tu alrededor, y tus empleados, te lo agradecerán.

5.- Más sabe el diablo por viejo. Trabajando con dueños de negocios me he topado con algunos que no son considerados buenos líderes. Estos son los empresarios que llevan muchos años con su negocio, que están acostumbrados a hacer las cosas de cierta manera y trabajan a la antigüita. Son aquellos dueños de negocios que empezaron como emprendedores antes de que ser emprendedor se pusiera de moda y por lo tanto no son muy aptos a que las nuevas generaciones les digan como deben de manejar su negocio. Estos empresarios son considerados por muchos como malos líderes por lo mismo que su manera de trabajar es diferente, han pasado por buenas y malas y seguro han perdido bastante dinero en el proceso. Si trabajas con uno de ellos, en lugar de pensar en lo malos líderes que son y que cuando tu seas líder nunca vas a se así, piensa que por algo están en donde están y que algo puedes aprender de ellos (volvemos al punto #1) e incluso, puedes probar tus habilidades de comunicación y liderazgo al proponer una nueva manera de hacer las cosas o como yo, introducirlos al hermoso mundo de las redes sociales.

Como ven, este post no se trata de cómo ser el mejor líder; no importa si tienes personas a tu cargo, si tu puesto es gerencial o incluso si no tienes las habilidades que todos dicen que deben de tener los líderes, lo importante es saber tratar con personas, entender todos los días que la persona sentada enfrente de ti puede estar pasando por un mal momento y que no importa la edad, ni la experiencia, siempre podemos aprender de los demás.

El último consejo

Para terminar, si quiero recalcar que ser líder no significa que seas perfecto. Es normal que podamos perder los estribos, que nos desesperemos o que no sepamos en un momento determinado como guiar a otra persona; pero lo que no está bien es descargar esos momentos de ira y desesperación con las personas que están a tu lado, especialmente si son tus subordinados. Elevar la voz, regañar públicamente a alguien, ser agresivo y faltar al respeto no es aceptable seas o no un líder. Si estas en una situación en la que sientes que puedes explotar, toma 5 minutos, respira y regresa a tu centro para que no acabes hiriendo susceptibilidades y tu reputación como emprendedor, jefe, dueño de negocio y líder se vaya al caño. Todos somos humanos y por eso mismo, lo primero es respetar nuestras diferencias y tratar con respeto a los demás.

Ser líder es tener la capacidad de inspirar, motivar y compartir con las personas con las que trabajas para crear cosas increíbles que favorezcan a todo el equipo, a la empresa, a la comunidad, al medio ambiente, y en fin, a todos.

Así que aprende, comparte y vive el desmadre sin preocuparte de ser un buen líder y solo preocupándote por ser mejor persona.

Photo by EveryGirlBoss.com on Unsplash

 

Emprendedora adicta a la lectura, los nuevos negocios y la responsabilidad social. No lo sé todo, pero todo lo investigo. La mejor manera de conocerse uno mismo es iniciar un negocio.

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